Un mueble premium no solo se ve, se cuenta. En este microproyecto, hemos dotado a cada viga recuperada de una identidad única. Mediante el uso de grabado láser, incorporamos un código QR permanente en la madera que actúa como su Pasaporte Digital.
Al escanearlo, el cliente final descubre el origen del material, el edificio del que proviene y el ahorro real en huella de carbono. Esta unión entre la artesanía tradicional y la digitalización nos ha permitido alcanzar un 72% de aprovechamiento del material, transformando un residuo anónimo en una pieza con narrativa propia. La tecnología nos permite certificar que lo que antes era basura, hoy es un activo de lujo sostenible.