En el marco del microproyecto desarrollado en la Finca Hoya Ponce, se ha diseñado e implementado un sistema sencillo de registro del desperdicio alimentario. El objetivo principal ha sido identificar qué frutas y hortalizas se descartan, por qué motivos y en qué cantidad, para poder reducir pérdidas y mejorar el aprovechamiento de los productos.
A partir del análisis inicial, se detectó que los principales productos desperdiciados eran tomates, pepinos, calabacines y otras frutas, principalmente por defectos estéticos, golpes o maduración excesiva. También se observó la falta de un registro claro y sistemático de estos datos, lo que dificultaba la toma de decisiones.
Como solución, se creó una ficha de registro en formato papel y digital, con categorías cerradas, control de cantidades y un resumen semanal. Esta herramienta permite a la finca organizar mejor la información y plantear acciones como la venta a precio reducido, la donación o la transformación de los productos.
Este proyecto contribuye a mejorar la sostenibilidad, reducir el desperdicio alimentario y fomentar una gestión más eficiente de los recursos.